Foam, cartón o plástico: qué empaque aguanta cada plato
18 sept
El empaque correcto no es el más barato ni el más bonito: es el que llega a la mesa del cliente como salió de tu cocina. Cuatro preguntas lo resuelven.
¿Cuánto calor y por cuánto tiempo?
- Comida caliente que viaja lejos (delivery de 20 minutos o más): el foam conserva mejor la temperatura y no se ablanda.
- Comida caliente que se come al momento: el cartón funciona y se ve mejor en la mesa.
- Frituras: necesitan que el vapor salga. Busca envases con ventilación o deja el cierre sin sellar; si no, la fritura se pone blanda.
¿Lleva salsa o líquido?
- Los caldos y las sopas van en envase plástico con tapa a presión, nunca en cartón sin laminar.
- Las salsas aparte, en un vasito con tapa: el cliente lo agradece y el plato no se moja.
- Si el envase es de cartón, confirma en la ficha técnica que sea laminado o resistente a grasa.
¿Se va a recalentar?
Si tu cliente suele recalentar en microondas, evita el foam y el plástico fino. Los envases de polipropileno y ciertos cartones lo aguantan; la ficha del producto lo indica cuando aplica.
¿Cuántas partes tiene el plato?
Un plato con arroz, proteína y ensalada pide un envase con división. Uno solo con tapa alta sirve para porciones grandes o para postres. Para combos, un envase con división más un vaso con tapa domo cubre casi todo.
Bebidas
- Frías con hielo: vaso plástico transparente y tapa domo si lleva crema o topping.
- Calientes: vaso de papel con doble pared o manga; la tapa con boquilla evita derrames en el viaje.
- Calimetes: de papel o compostables si tu clientela lo pide; los de plástico grueso para batidos.
Cómo probarlo antes de comprar por caja
Compra la unidad mínima de dos o tres opciones, arma tu plato real y déjalo reposar el tiempo que tarda tu delivery. Luego ábrelo. Lo que llegue bien, lo pides por caja; con la escala por cantidad el precio por pieza baja.